ESTÁS EN • Noticias

Isabel Santos: “El cine es sagrado”

02 - 08 - 2017 POR :    FCBC  
img_ppal

Uno de los rostros más queridos del cine cubano de los últimos tiempos. Una mujer con una capacidad sorprendente para desdoblarse. Una actriz que asume la actuación como si fuera el primer día. Con estas frases que calificaban a la protagonista del más reciente “Encuentro con…” comenzó un diálogo con quien ha enamorado a múltiples generaciones de cubanos con su actuación en producciones audiovisuales como los filmes “Clandestinos” y más recientemente “Ya no es antes”, o la inolvidable serie “Algo más que soñar”.

Este espacio que organiza la Asociación Hermanos Saíz y que acoge cada jueves la Feria Arte en La Rampa durante el verano, recibió este 3 de agosto a una Isabel Santos defensora a ultranza del arte al cual ha dedicado toda su vida: la actuación; aunque cuando era pequeña jamás tuvo conciencia de que se dedicaría a esta profesión.

Por los inicios de su carrera comenzó la conversación, conducida por la periodista Magda Resik, anfitriona de estos encuentros. Así, Isabel recordó su niñez en su natal Camagüey. De padre carbonero y madre cocinera, la actriz reconoció las carencias materiales que tuvo en aquella época, pero que fueron suplidas con cosas tan importantes como la lectura, pues se confesó una amante ferviente de los libros. Luego, descubrió el cine a través de los carritos móviles.

“No me miraba en un espejo, ni soñaba con ser actriz”, confesó. Quizás esa propia sencillez, y el ejemplo de sus padres, la hizo respetar y amar intensamente su profesión, pues aseveró ser la mujer más feliz cuando trabaja.

“Cuando eres joven crees que lo sabes todo, pero todavía no eres actor”, nos reveló quien ha estado bajo las órdenes de grandes directores del cine cubano como Humberto Solás y Fernando Pérez. “Creo en la toma 1; me preparo, me gusta el trabajo de mesa. Hablo mucho con cada director, aporto mis ideas. Pero no dejo de tener en cuenta que él es el único que tiene toda la película en su cabeza”, afirmó.

Varias confesiones fueron escuchadas durante el diálogo. Una de ellas: para Isabel el humor es un recurso no solo para la actuación, sino para la vida; es por eso que inventa historias para cada persona, resultado de “ser muy observadora”: “Imito amigos, programas de televisión, pero en un círculo cerrado, de amistad, pues soy muy penosa”.

Otra de sus defensas: “Mi casa es mi burbuja, mi mundo. Yo jamás llevo los dolores de mis personajes allí”.

Tema recurrente durante la tarde: el cine y la actuación. Para Isabel, cada director con el cual ha trabajado es distinto; y cada generación es diferente, pero siempre se tiene que tener disciplina y respeto a las personas que te llaman para participar en una producción. “El cine es sagrado. Soy disciplinada. Exijo pero me exijo mucho”, aseveró.

En la memoria de muchos cubanos siempre viene a la mente, cuando se habla de Isabel Santos, aquella escena final de “Clandestinos”. Tanto ella como Luis Alberto García, con quien compartió en el filme, inmortalizaron por su magistral actuación uno de los momentos más memorables del cine cubano. Con este actor ha compartido en más de una ocasión y ha formado, como afirmó Resik, una de las parejas emblemáticas de nuestro séptimo arte.

“Trabajar con Luis Alberto – confesó Santos – es competir sanamente. Él sabe mucho, ama su trabajo. Es como un caballo desbocado, y yo me parezco mucho a él en ese sentido. Lo que vivimos en «Ya no es antes», la película de Lester Hamlet, fue verdad. Sin dudas, Luisito es uno de nuestros actores más camaleónicos”.

La carrera de Isabel Santos comenzó enseguida, siendo muy joven, en la televisión. Así ha transitado por diferentes medios, pero confesó que no se siente bien en el teatro, pues no se imagina ensayando todos los días el mismo personaje.

La conversación transcurrió entre risas, anécdotas y felicitaciones por parte de los presentes. Una mujer sencilla, diáfana, segura, apasionada, se nos reveló a quienes no la conocíamos personalmente, aunque la admirábamos en su trabajo. Directores como Marilyn Solaya, quien la escogió para su Sissy en su filme “Vestido de novia”, y el propio Lester Hamlet, nos develaron la disciplina y seriedad con que Isabel enfrenta la actuación.

Fueron muchos los temas tocados y recordados por Isabel en este “Encuentro con…”, pero uno de los momentos más impactantes fue cuando categóricamente nos dijo: “Yo vivo en Cuba porque quiero vivir en Cuba. Soy martiana, soy fidelista, porque creo en esta Revolución. Me da mucha rabia lo mal hecho, la falsa moral. Creo enormemente en el cine que se hace. Somos cronistas del tiempo que estamos viviendo”.

Tomado de Habana Radio



img
img
img